yesterday

Cuando quieres realmente una cosa, todo el universo conspira para ayudarte a conseguirla.

No logra apartar del pensamiento esa estúpida frase ni alcanza a entender en qué demonios cree alguien para mantener que pueda ser cierta.

Si de algo sabe en esta vida es de pelear por sus sueños a pesar de los constantes reproches sin espera, sin tregua. Sin embargo, de ningún modo le robarán ni uno solo de sus íntimos m”O”mentos en las frías madrugadas captando el instante perfecto, la adrenalina derramada en cada concierto, en cada montaje, en cada reto que colma su aliento que descansa en la sonrisa de los ojos de sus dos pequeños lejos del vertedero que nos empeñamos en crear los adultos.

Bien sabe que lo intentó con todas sus fuerzas, hasta la misma extenuación porque lo que está dentro, se tiene o no. Pero cuando al fin consigues rozar el edén tan anhelado en lo último que piensas es en otra derrota. Otra vez, no.

Y si algo irrefutable asevera hasta el hartazgo es que si le prohíben estar en la luna jamás estará en la realidad.

Acaricia su vieja armónica que alberga entre sus manos y se emociona al imaginar el legado tan hermoso que deja tras su paso de fotos a contraluz y notas olvidadas.

»Yesterday, Anónimo en una calle merideña

manifiéstese a su antojo