la habitación

El espacio diáfano es regado con exuberancia por un sol de media mañana de un día que poco podría determinar el frío de este invierno. El olor de la esencia de trementina recorre cada rincón de la estancia adueñándose del ambiente y haciéndola cada vez más pequeña, si en tal caso pudiera ser posible.

Impregno de nuevo el trapo roído por manchas desdibujadas de pintura y restriego tus manos para decolorarlas quedando el resto terco ennegrecido en las cutículas de tus dedos que tanto detesto.

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ágape

Hoy, al igual que este día de cada año desde que nací, es mi cumpleaños.

Más concretamente, mi cuadragésimo aniversario y me gesto en el devaneo de pasar a mejor vida. Literal. Es decir, con esta frase hecha no me valgo de una alegoría para aludir a cualquier otro aspecto que no sea, esto, que quiero decir. Me muero en la definición exacta de la palabra: morir, dejar de vivir.

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la lámpara

El equilibrio informal prescinde de la simetría y se obtiene contrastando los pesos visuales de los elementos, buscando diferentes densidades, tanto formales como cromáticas, que nos permite armonizar visualmente dentro de una asimetría intencionada. Y en eso andaba enfrascada cuando me dispuse a agenciar la luminaria para la estancia del hogar destinada al yacimiento propio.

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besana

Mentiría si evito alegar que en alguna que otra ocasión por motivaciones dispares adecuadamente justificadas no digo yo que de haber protagonizado tal proeza hubiera disfrutado de lo lindo al propinar tremenda azotaina a determinados sujetos de cuyos nombres no quiero acordarme, inclusive, aflojando un contundente bofetón me hubiera o hubiese adecuado; a excepción de la salvedad que hago contigo porque juro por lo más sagrado que a ti, a ti, te haría daño pero daño de verdad.

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campamento de verano

¿Alguna vez se ha sentido invadido por una estúpida sensación de abandono derivación de justipreciar que el mundo está cumplidamente vacío de significación aniquilada por una tremebunda artificialidad que le hala a un mustio deambular originándole una inquina atroz al excedente de engendros todos tontos a los que martirizaría gustosamente porque son más pesados que el cuñado de Rocky ajumado e inclusive ha llegando a soportar delirios de superpoderes creyéndose que el orbe le pertenece de manera totalitaria?

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percepción

La única belleza que no se marchita nunca con el tiempo es la elegancia y para muestra, yo. No solo por el derroche a raudales de buen gusto y estilo exuberante que me caracteriza sino porque además estoy estupenda. Y no es por nada e igual está mal que yo misma lo diga, pero debería ser delito mantenerse tan atractiva especialmente a mi edad que, vale, mi buen sacrificio me supone pero de siempre he tenido claro la gran máxima que aplico en todos los ámbitos de mi vida: ser la mejor versión de mí misma. No cuesta nada.

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