dédalo

Cuenta la leyenda que cuando germina la concepción de una nueva vida en las entrañas de una matriz, primeramente, se confeccionan los tejidos del armazón que alberga al corazón en una urdimbre de incontables pasillos encauzados en dispares direcciones entrecruzándose entre sí, de los cuales solo uno acaudilla al mismo centro de la médula de la que se sustentan todos y cada uno de los organismos pluricelulares de la integridad total.

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[045]

De manera concienzuda me concentro por mantener la respiración haciéndome el dormido para que nada me toque y autorizo a la cotidianidad a que prosiga sin mí hasta que sale por la puerta y tomo conciencia de las sábanas que me anquilosan contra el colchón, conciencia del aire seco que se cuela en mis pulmones, del sonido afilado en mis oídos, conciencia de que la vida es tan frágil que podría desvanecerse en cualquier momento y abro los ojos a la espera de la explosión que reviente con todo lo que veo y siento, con todo lo que soy.

A regañadientes me convenzo de que las cosas nadie las hará por mí, que tan solo es una noche al año.

Me embuto en mi majestuoso uniforme no sin antes maldecir una y mil veces a las emociones y lo que hay dentro de ellas.

[044]

Si pudiera hacer todo tan sumamente sencillo como el desempolvar unos textos casi olvidados de un tiempo que ya no duele como si, verdaderamente, no hubieran acampado a su libre albedrío en mí llevándose consigo partes irrecuperables convirtiéndome en esta persona que apenas tolero.

Si no tuviera que frenar las persistentes extralimitaciones yo, sinceramente, volvería a hacer todo mucho más sencillo.

[043]

Suponer que ya nunca más hacer de tripas corazón dominando una funesta ira doliente de mi macilento amor propio para que en un ardor de desatención a mi propia persona evidenciar de manera dañosa las miserias ajenas despedazando las palabras jamás pronunciadas que me carcomen y martirizan bautizándome como un tarado emocional incapaz de ejecutar una pizca de cariño; el que se olvidaron de adiestrar en una impoluta enseñanza.

Mucho suponer.

Y peor aún, que todavía me desconcierte.

pesquisa primera

Justo en el borde, ni más para adelante ni más para atrás; en el borde.

En un primer peritaje se evalúa el calado del charco tomando diferentes patrones de profundidad con el remate de un calzado tipo manoletina. Sin vacilación con el pie se efectúan oscilaciones breves y concisas obteniendo un muestreo fidedigno de una estimación sin aforo de equívoco.

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