pulsaciones

No me duelen prendas asentir que en la distracción de mi ensimismamiento el distinguir ciertos sonidos de determinados objetos desata de una forma animal y descarada mi libídine y, precisando con más meticulosidad, el peculiar sonsonete del mecanografiar con brío un estruendoso teclado. Que de poder optar mi persona el que esta evocación se ajustara a algún deslucido recuerdo de mis vivencias, desearía que perteneciera al deslizar de tus manos varoniles aplastando las teclas dando vida a versos envueltos en humo de picadura de liar junto a unos amartelados trozos de hielo del último trago de whisky revueltos en un sucio vaso adentro de una inhóspita habitación en vez de ser propiciada por un loro coquetuelo y mi inexperta cabeza acomodada entre dos tremendos pechos turgentes en el ínterin de incontable tardes de verano.

Explícome.

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