nuvole bianche

Rara vez sumerge su introspección en un tiempo precedente a otro ajeno al concurrente, a este ahora, su presente.

Ni tan siquiera en aquellos días en los que abundaba tanto de mucho como tanto de poco, donde se creaba al unísono del mismo golpe que destruía con pasaporte a retiradas encadenadas a la locura y entre el oscuro de la cicatriz del ayer yacija mullida de arena o alquitrán pareciéndose a vivir pero de otra manera.

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stand by me

A duras penas entierra en el silencio esa amistad triste a su son.

Ya no existe alma que habite en dos cuerpos, ni corazón que habite en dos almas y a pesar de que el marchitar de cada día despiste lo pretérito de esos malditos actos que ojalá no hubieran sido y destape los posos del mutuo afecto arraigados hasta el fin de sus días en lo más hondo donde todo es certero, la luz de ese faro se consumió.

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9 crimes

Aguanta un poco más bajo el chorro de agua hirviente antes de salir de la ducha. Le golpea directamente sobre la nuca dispersándose a continuación por el resto de su desganado cuerpo, el cual olvidó la última vez que palpitó sinceramente y es así, únicamente, como desenreda sus emociones confinadas al descuido.

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creep

Una silla solitaria en la orilla orientada hacia la inmensidad del agua.

Jamás tropezó con una definición gráfica más idónea para ilustrar la soledad extrema. Esa incondicional que se alberga en sus profundas entrañas incluso en los mejores momentos; a la única que le ha sido fiel porque le dispensa su intacta libertad dentro de un mundo que desprecia y que condena.

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